Congas

La conga tiene su origen en un pariente africano hecho a partir de un tronco sólido ahuecado y con una piel clavada sobre la abertura de un extremo. No obstante, a pesar de ese fuerte parentesco remoto de África, las congas no podían haber sido desarrolladas sin la técnica de fabricación y materiales de los europeos. Tal es el caso de los barriles de vino españoles. Con el paso del tiempo, las congas han sufrido diversos cambios, tanto en su constitución como en la manera de ejecutarlas.
El tambor de makuta, de origen bantú, ha sido identificado como un posible antepasado. Otro antiguo nombre dado por los nativos africanos a este instrumento fue «tahona». Luego se le llamó tumba, palabra derivada de la lengua bantú. Posteriormente, se emplearon nombres como salidor,   3-2 y quinto.
A partir de los años 40 el uso de la palabra conga para designar ese instrumento en las orquestas de música latina se populariza en el mundo, esto relacionado con el apogeo alcanzado en el mundo por los ritmos cubanos como la conga y posteriormente, en los años 70, con el boom de la salsa.
En Cuba, inicialmente, las tumbadoras desempeñaron un papel mayormente folclórico . Cuando la rumba surgió en La Habana y en Matanzas se tocaba inicialmente con barriles de bacalao y de velas, que después se transformaron en los llamados cajones. Posteriormente esos instrumentos improvisados fueron siendo remplazados (al menos parcialmente) por “prototipos” de tumbadoras.
Estos modelos rudimentarios de la tumbadora tenían una forma parecida a la que presentan hoy en día pero era todavía un tambor muy sencillo, comprendido únicamente por el “vaso” y el cuero. El cuero o parche que era sujetado a la boca de la conga con clavos y se afinaba acercándolo al fuego, ya que no existían los “herrajes”. Los herrajes de afinación de las congas aparecieron en los años 40 siendo esta mejora atribuída al músico Patato Valdes.
En los años 40, Cándido Camero agregó un segundo tambor a la conga, convirtiéndose así en el primer percusionista en tocar con dos y quien consagró el uso del par de congas como norma.

Las congas se tocan con golpes directos de las manos. En casos muy particulares, se tocan con baquetas. Como en la mayoría de los membranófonos latinoamericanos que han perdurado, el parche originalmente estaba hecho de cuero natural, aunque actualmente también se fabrican sintéticos ya que estos últimos son más resistentes, los sonidos son más fáciles de obtener y su afinación se altera mucho menos por efecto del cambio de temperatura. No obstante, ambos tipos de parches tienen sus pros y sus contras.
El conguero puede tocar sentado o de pie. Es habitual que la conga se presente por pares sobre un trípode, como ocurre con los timbales, aunque también las podemos encontrar con un formato de tres, cuatro, cinco y hasta 6 congas pero no es tan habitual.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s